Fue todo un éxito haber llevado al evento la Charanga Osculum. Fueron unos chicos estupendos, jóvenes y divertidos. Se adaptaron perfectamente a la situación. Pero, he de señalar que el trato con mi gestor de eventos, Albert, no fue en todo momento el que hubiera esperado o deseado. No estuvo disponible ante las dudas que me surgieron en las últimas horas y tuve que acudir a la atención de clientes hasta que, Cristina, me las resolvió. Se fue de vacaciones y no delegó mi caso a su compañera, tema que me agobió días antes del evento.